Importancia de la historia clinica odontologica

En todo plan de tratamiento de tipo odontológico es muy importante dedicar tiempo en analizar la ficha médica del paciente con una historia que nos arroje la mayor cantidad de información posible, para así poder detectar problemas y/o evitar complicaciones indeseadas.

Hay una gran cantidad de pacientes que no disimulan lo tedioso que les resulta contestar una serie de preguntas en el cuestionario escrito que se le presenta en la recepción del odontólogo, enfocando según su criterio lo inútil que resulta enterar al dentista de padecimientos en zonas alejadas de la boca y que les parece increíble que si solo siente una molesta le bastaría con llenar el encasillado del motivo de la consulta.

En todo plan de tratamiento de tipo odontológico es muy importante dedicar tiempo en analizar la ficha médica del paciente con una historia que nos arroje la mayor cantidad de información posible, para así poder detectar problemas y/o evitar complicaciones indeseadas.

Hay una gran cantidad de pacientes que no disimulan lo tedioso que les resulta contestar una serie de preguntas en el cuestionario escrito que se le presenta en la recepción del odontólogo, enfocando según su criterio lo inútil que resulta enterar al dentista de padecimientos en zonas alejadas de la boca y que les parece increíble que si solo siente una molesta le bastaría con llenar el encasillado del motivo de la consulta.

Cuando debería ser lo contrario, es decir, que todo paciente de ingreso a la consulta dental debe sentirse preocupado cuando el odontólogo, sin casi mediar palabra, emprende manos a la obra.

La información canalizada por vía de la historia clínica es la fuente que arroja luz para seguir el camino correcto para hacer un buen plan de tratamiento que va más allá de las radiografías y los modelos de estudio.

FACTORES DE RIESGO

Constituye una obligación de parte del odontólogo saber qué grado de salud o enfermedad tiene su paciente para evaluar cuales son los riesgos a que se expone y el grado de estos, no importa que el paciente sea joven o viejo.

Detectado cualquier problema de salud es mandatorio que sea el médico el encargado de seguir el tratamiento correcto en comunicación con el odontólogo.

Actualmente, la esperanza de vida ha aumentado significativamente por encima de la edad de jubilación y esto, trae aparejado una serie de situaciones habituales que por ser tan cotidianas nos pasan desapercibidas, como actividades sociales que prosiguen durante la madurez, entre ellas, la de salir a cenar y relacionarse con personas del sexo contrario, y por tanto la apariencia física y la mejor calidad de vida en una población cada vez mayor de personas en la tercera edad, va a depender en una gran proporción de prótesis implantadas o no, ya sea únicamente para uso cosmético o como factor imprescindible para desarrollar una actividad normal dentro de la sociedad, o sencillamente para preservar la vida.

Se calcula que el grupo de personas mayores de 65 años representará el 20 por ciento de la población en los próximos 50 años, de modo que el uso y la demanda de prótesis funcionales y/o cosméticas también irán en crecimiento cada día.

ENDOCARDITIS BACTERIANA

Pero también no es menos cierto que otros tipos de prótesis se han hecho populares como son, los implantes dentales, los implantes de cadera, de rótulas, vasculares, etc.

Queremos puntualizar que aparte de la gama de afecciones que podemos detectar en un paciente como son la diabetes, hipertensión, hepatitis, alergias, etc. Como factores de alerta médica la relación coincidente en cuanto al tratamiento de los pacientes con prótesis implantadas y la endocarditis bacteriana.

La endocarditis bacteriana es una afección de las válvulas o las superficies endoteliales del corazón, debido al desarrollo de bacterias sobre superficies alteradas. Los microorganismos que con más frecuencia provocan endocarditis tras el tratamiento, son los estreptococos alfa hemolíticos (viridans), siendo los menos frecuentes los estafilococos y anaeróbicos. El trastorno es grave y tiene un índice aproximado de diez por ciento de mortalidad, por tanto, el odontólogo debe tomar medidas profilácticas aun con intervenciones menores como son una simple limpieza dental. En los Estados Unidos, se implantan unas 100 articulaciones de cadera y unas 40 mil de rodillas: el 60 por ciento es a pacientes mayores de 65 años y del uno al dos por ciento se infectan cada año. La literatura recoge una asociación entre la infección de las prótesis articulares y el tratamiento odontológico.

De  modo que estos datos nos están indicando que todo paciente con prótesis implantada debe ser tratado con medidas profilácticas especiales tal y como hacemos en los pacientes de alto riesgo de endocarditis bacteriana.

Debemos concluir reiterando la gran importancia de la historia clínica del paciente para no hacer que las cosas sencillas se conviertan en complicadas.

Cuando debería ser lo contrario, es decir, que todo paciente de ingreso a la consulta dental debe sentirse preocupado cuando el odontólogo, sin casi mediar palabra, emprende manos a la obra.

La información canalizada por vía de la historia clínica es la fuente que arroja luz para seguir el camino correcto para hacer un buen plan de tratamiento que va más allá de las radiografías y los modelos de estudio.